Marvel: de las viñetas a conquistar el mundo

 

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El universo que aprendió a reinventarse

 Por: Daniel Jiménez

 

¿En qué momento un grupo de personajes nacidos entre páginas de papel terminó convirtiéndose en una de las fuerzas culturales más importantes del entretenimiento mundial?

Hablar de Marvel no es solamente hablar de Iron Man.

Ni del Capitán América.

Ni de Spider-Man.

Ni siquiera de los Avengers.

Hablar de Marvel significa recorrer décadas de cómics, personajes, películas, fracasos, éxitos, universos paralelos, líneas temporales y reinvenciones que terminaron transformando la manera en que Hollywood entiende las grandes franquicias.

Y, por supuesto, hablar de Marvel inevitablemente obliga a hablar también de su histórico rival:

DC.

Personalmente siempre me ha llamado la atención cómo estos personajes han conseguido sobrevivir a generaciones completamente diferentes.

Nuestros padres conocieron algunos de ellos mediante los cómics.

Nuestra generación los vio conquistar el cine.

Y probablemente las próximas generaciones los conocerán de maneras que todavía ni siquiera podemos imaginar.

Pero para entender lo que ocurrió hay que regresar mucho antes del MCU.

Antes del cine estaban las viñetas

 Marvel Universe - Wikipedia

La historia de Marvel no comenzó con Robert Downey Jr.

Muchísimo menos en 2008.

Sus raíces se remontan a Timely Comics, fundada a finales de la década de 1930.

De aquellas primeras publicaciones comenzaron a surgir personajes que posteriormente formarían parte de la identidad de Marvel.

Pero la gran revolución llegaría décadas después.

Stan Lee.

 New Marvel Deal Allows Stan Lee Cameos In Future Movies & Disney+ Shows

Jack Kirby.

Steve Ditko.

Y una generación extraordinaria de artistas comenzó a construir durante los años sesenta buena parte del universo que conocemos actualmente.

Los Fantastic Four.

Spider-Man.

Hulk.

Thor.

Iron Man.

Doctor Strange.

Los X-Men.

Los Avengers.

Y muchos otros.

Marvel encontró algo que terminaría diferenciándola.

Cuando en el Universo Marvel cada uno iba por su lado - BRAINSTOMPING 

Sus superhéroes podían tener poderes extraordinarios, pero también problemas extraordinariamente humanos.

Peter Parker podía enfrentarse a un villano y cinco minutos después preocuparse por pagar sus cuentas.

Los X-Men podían salvar al mundo mientras eran rechazados por ese mismo mundo.

Bruce Banner tenía que convivir con Hulk.

Tony Stark podía tener prácticamente todo el dinero imaginable y, aun así, luchar contra sus propios demonios.

Los Fantastic Four podían explorar dimensiones desconocidas y luego regresar a discutir como una familia.

Ese componente humano terminó siendo fundamental.

Porque Marvel comprendió que el superhéroe podía ser extraordinario sin dejar de sentirse cercano.

Y entonces llegó el MCU

 File:Marvel Cinematic Universe logo.png - Wikipedia

Durante décadas hubo películas basadas en personajes de Marvel.

Algunas exitosas.

Otras no tanto.

Pero en 2008 ocurrió algo diferente.

Iron Man.

 Superheroes of the Marvel Cinematic Universe!

Una película protagonizada por Robert Downey Jr. sobre un personaje que, para buena parte del público general, estaba muy lejos de tener la popularidad de Superman, Batman o Spider-Man.

Parecía una película más.

Hasta que llegó aquella escena después de los créditos.

Nick Fury.

La iniciativa Avengers.

 Marvel Cinematic Universe: Avengers: One Sheet Poster | eBay

Y unas pocas palabras comenzaron a construir algo gigantesco.

Marvel no quería hacer simplemente películas de superhéroes.

Quería construir un universo.

Fase Uno: construir las piezas

Iron Man.

The Incredible Hulk.

Iron Man 2.

Thor.

Captain America: The First Avenger.

Y finalmente:

The Avengers.

Visto desde hoy parece normal.

En aquel momento era una apuesta extraordinaria.

Presentar personajes en películas independientes y luego reunirlos dentro de una gran producción compartiendo exactamente la misma continuidad.

Funcionó.

Y cambió Hollywood.

A partir de entonces todos querían tener su propio universo cinematográfico.

Fase Dos: Marvel descubre que puede experimentar

Después llegaron Iron Man 3, Thor: The Dark World, Captain America: The Winter Soldier, Guardians of the Galaxy, Avengers: Age of Ultron y Ant-Man.

Aquí ocurrió algo importante.

Marvel comenzó a descubrir que dentro de un mismo universo podía contar historias completamente diferentes.

Winter Soldier podía parecer una película de espionaje.

Guardians of the Galaxy podía convertirse en una aventura espacial cargada de humor.

Ant-Man podía jugar con una escala completamente diferente.

Todo pertenecía al mismo mundo.

Y funcionaba.

Fase Tres: el pico

Y entonces Marvel llegó, desde mi perspectiva, a su momento más alto.

La Fase Tres.

Captain America: Civil War.

Doctor Strange.

Guardians of the Galaxy Vol. 2.

Spider-Man: Homecoming.

Thor: Ragnarok.

Black Panther.

Avengers: Infinity War.

Captain Marvel.

Y finalmente:

Avengers: Endgame.

Años de historias terminaron encontrándose.

Personajes que habían recorrido caminos completamente diferentes compartieron pantalla.

Thanos dejó de ser una simple amenaza insinuada y terminó convirtiéndose en uno de los villanos cinematográficos más reconocibles de su generación.

Y aquel famoso:

“Avengers... Assemble”.

representó mucho más que una frase.

Era la culminación de una historia que Marvel llevaba construyendo durante más de una década.

Para mí, ahí estuvo el pico del MCU.

Endgame no fue simplemente una película.

Fue un acontecimiento.

Había que verla rápidamente para evitar spoilers.

Las salas estaban llenas.

Las teorías aparecían por todas partes.

Y millones de personas alrededor del mundo querían descubrir cómo terminaba aquella historia.

Marvel había conseguido algo extraordinariamente difícil:

convertir la continuidad en espectáculo.

¿Qué ocurrió después?

Y entonces apareció el problema que tarde o temprano enfrenta prácticamente cualquier franquicia gigantesca.

¿Cómo continúas después de haber llegado a la cima?

Después de Endgame, Marvel tenía que reconstruirse.

Llegaron nuevas películas.

Nuevos personajes.

Series.

Multiversos.

Variantes.

Líneas temporales.

Universos diferentes.

Y una cantidad de contenido mucho mayor.

La intención parecía clara: ampliar todavía más el universo.

Pero quizás ahí comenzó también el desgaste.

Para seguir completamente la conversación ya no parecía suficiente ver las películas.

Había que conocer determinadas series.

Recordar personajes.

Entender variantes.

Comprender qué universo estábamos viendo.

Identificar líneas temporales.

Seguir acontecimientos que podían conectarse varios años después.

Lo que originalmente había sido una de las mayores fortalezas de Marvel —su continuidad— comenzó, en determinados momentos, a sentirse como una obligación.

Y creo que parte del público simplemente se cansó.

El problema no era solamente Marvel

También cambió el espectador.

Durante años prácticamente cada película de superhéroes parecía convertirse automáticamente en un acontecimiento.

Después dejamos de sorprendernos.

Habíamos visto invasiones alienígenas.

Viajes en el tiempo.

Dioses.

Multiversos.

Planetas destruidos.

La mitad del universo desaparecer.

Y regresar.

¿Qué haces después de eso?

Marvel entró en una etapa irregular.

Hubo aciertos.

También películas y series que dividieron profundamente al público.

Algunos personajes conectaron.

Otros no.

Y comenzó a hablarse de algo que años antes parecía imposible:

fatiga de superhéroes.

Marvel no había desaparecido.

Seguía siendo gigantesca.

Pero ya no parecía invencible.

El multiverso: solución y problema

 List of Marvel Cinematic Universe films - Wikipedia

Conceptualmente, el multiverso ofrecía posibilidades prácticamente infinitas.

Distintas versiones de un personaje.

Realidades alternativas.

Regresos que antes parecían imposibles.

Cruces entre franquicias.

Y una oportunidad para conectar décadas completas de cine basado en cómics.

Pero existe un riesgo.

Si todo puede ocurrir, la muerte puede revertirse y cualquier personaje puede regresar mediante otra variante, ¿cuánto pesan realmente las consecuencias?

Ese es uno de los grandes retos de las historias multiversales.

La posibilidad infinita puede convertirse también en falta de límites.

Marvel necesitaba volver a encontrar algo mucho más sencillo.

Personajes que nos importaran.

Y aparecieron los Fantastic Four

 Marvel Movies | Marvel Cinematic Universe (MCU) | Marvel Studios Films

Por eso considero particularmente interesante The Fantastic Four: First Steps.

No porque una sola película pueda resolver todos los problemas de una franquicia gigantesca.

Pero sí porque representó algo que Marvel necesitaba:

una sensación de comienzo.

Los Fantastic Four son conocidos históricamente como la Primera Familia de Marvel.

Y paradójicamente tardaron muchísimo tiempo en incorporarse oficialmente al MCU.

First Steps decidió además no simplemente insertar a Reed Richards, Sue Storm, Johnny Storm y Ben Grimm dentro del mismo mundo que ya conocíamos.

Los colocó en Earth-828, una realidad propia con una estética retrofuturista inspirada en los años sesenta.

Y eso me pareció inteligente.

Porque permitió que la película tuviera personalidad.

Familia.

Ciencia.

Exploración.

Galactus.

Silver Surfer.

Una estética diferente.

Y, sobre todo, personajes alrededor de los cuales se puede volver a construir.

La película terminó superando los 521 millones de dólares mundialmente, pero considero que su importancia para Marvel va más allá de la taquilla.

Representó la posibilidad de comenzar otra vez sin borrar todo lo anterior.

Y quizás ese sea el verdadero camino para el resurgimiento del MCU.

No intentar fabricar otro Endgame inmediatamente.

Construirlo.

Pero Marvel comenzó mucho antes del MCU

Aquí es donde regreso a los cómics.

Porque muchas veces nuestra generación habla de Marvel como si estos personajes hubiesen nacido en una pantalla.

No.

El cine heredó décadas de historias.

Los multiversos ya estaban en las viñetas.

Las guerras entre héroes.

Las muertes.

Los regresos.

Las realidades alternativas.

Las versiones diferentes de personajes.

Los grandes eventos.

Todo eso existía mucho antes de que Hollywood descubriera que podía convertirlo en una máquina cinematográfica.

Y los cómics continúan evolucionando.

En 2025, por ejemplo, Marvel lanzó una nueva etapa de Fantastic Four, escrita por Ryan North y dibujada por Humberto Ramos, demostrando que mientras el cine redescubre a estos personajes, las viñetas continúan escribiendo nuevas historias.

Ese es quizás el secreto de Marvel.

Los personajes pueden cambiar.

Los escritores cambian.

Los dibujantes cambian.

Las películas cambian.

Los actores cambian.

Pero Spider-Man continúa siendo Spider-Man.

Los Fantastic Four continúan explorando.

Los X-Men continúan enfrentándose a un mundo que los teme.

Y los Avengers siempre pueden volver a reunirse.

Y al otro lado está DC

 DC Entertainment - Wikipedia, la enciclopedia libre

Pero ninguna conversación sobre la historia del superhéroe estaría completa sin hablar de DC.

Si Marvel construyó una mitología moderna, DC posee algunos de los pilares sobre los cuales se levantó prácticamente todo el género.

Superman.

Batman.

Wonder Woman.

The Flash.

Green Lantern.

Aquaman.

La Justice Society.

La Justice League.

Superman apareció en 1938 y ayudó a establecer la figura moderna del superhéroe.

DC construyó posteriormente una mitología enorme.

Y también extraordinariamente complicada.

La complicada nomenclatura de DC

Aquí es donde cualquier lector nuevo puede comenzar a perderse.

Golden Age.

Silver Age.

Earth-One.

Earth-Two.

Crisis.

Post-Crisis.

New 52.

Rebirth.

Elseworlds.

Multiverso.

Omniverso.

DC ha reiniciado, reorganizado y reinterpretado su continuidad en múltiples ocasiones.

Y eso forma parte tanto de su encanto como de su complejidad.

Las famosas Crisis permitieron modificar la realidad editorial.

The New 52 volvió a relanzar buena parte de sus títulos.

Rebirth intentó recuperar elementos históricos que algunos lectores sentían que se habían perdido.

Y actualmente DC continúa reorganizando su propia historia hasta el punto de haber publicado New History of the DC Universe, de Mark Waid, precisamente para presentar una cronología actualizada de décadas de acontecimientos.

Es decir:

Hasta la propia DC sabe que explicar DC puede ser complicado.

Marvel y DC: dos maneras de construir dioses

 Marvel vs. DC: The 5 Biggest Differences

Siempre me ha parecido interesante la diferencia filosófica entre ambas editoriales.

Marvel frecuentemente nos presenta personas que terminan convirtiéndose en algo extraordinario.

Peter Parker era un adolescente.

Steve Rogers era un joven físicamente débil.

Tony Stark era un ser humano brillante dentro de una armadura.

Bruce Banner era un científico.

Los Fantastic Four eran exploradores.

DC, en cambio, construyó muchos de sus personajes alrededor de figuras casi mitológicas.

Superman puede parecer un dios intentando vivir como hombre.

Wonder Woman proviene directamente de un mundo mitológico.

Batman convirtió un trauma en símbolo.

Flash desafía nuestra comprensión del tiempo.

Green Lantern lleva literalmente su voluntad al espacio.

Son aproximaciones diferentes.

Y ambas funcionan.

DC también busca su nuevo comienzo

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El cine de DC ha tenido su propia historia de éxitos, problemas, reinicios y universos que nunca terminaron de encontrar una dirección completamente estable.

Ahora existe nuevamente un DC Universe compartido bajo DC Studios.

Superman, de James Gunn, marcó oficialmente el lanzamiento cinematográfico de esa nueva etapa, y DC ya confirmó que ese universo continuará expandiéndose.

Otra reconstrucción.

Otro comienzo.

Curiosamente, Marvel y DC parecen encontrarse hoy en situaciones parecidas.

Ambas poseen personajes que llevan décadas formando parte de la cultura popular.

Ambas necesitan conquistar nuevas generaciones.

Ambas tienen que evitar vivir únicamente de la nostalgia.

Y ambas tienen que descubrir cómo contar historias de personajes que el público siente que ya conoce.

El verdadero superpoder

Quizás ahí esté lo que más me sorprende de toda esta historia.

No es volar.

No es levantar un martillo.

No es lanzar telarañas.

No es tener visión de calor.

El verdadero superpoder de Marvel y DC ha sido sobrevivir al tiempo.

Un personaje creado sobre papel hace ochenta años puede protagonizar hoy una película de cientos de millones de dólares.

Una historia escrita décadas atrás puede inspirar una serie moderna.

Un niño puede descubrir actualmente al mismo Superman que conoció su abuelo, pero interpretado por otro actor, dibujado por otro artista y adaptado a otra época.

Eso es extraordinario.

Marvel pasó de las viñetas a dominar Hollywood.

Construyó el MCU.

Llegó a una cima prácticamente irrepetible con Infinity War y Endgame.

Después tropezó.

Se saturó.

Perdió parte de aquella sensación de evento que parecía acompañar automáticamente cada estreno.

Y ahora intenta reconstruirse.

The Fantastic Four: First Steps me parece precisamente eso.

Un primer paso.

No necesariamente hacia otro Endgame.

Sino hacia algo que Marvel necesita mucho más:

volver a conseguir que nos importe lo que viene después.

DC enfrenta su propio desafío.

Los cómics continúan evolucionando.

Los universos seguirán reiniciándose.

Los actores cambiarán.

Y probablemente dentro de veinte años tendremos otro Batman, otro Spider-Man y quizás otro Tony Stark.

Pero los personajes permanecerán.

Porque quizás nunca se trató realmente de Marvel contra DC.

Ni de quién tiene los héroes más poderosos.

Ni de cuál universo gana una discusión entre fanáticos.

Se trata de algo mucho más sencillo.

Durante casi un siglo hemos seguido leyendo, viendo y reinterpretando historias sobre personas que, teniendo la capacidad de hacer cosas extraordinarias, tienen que decidir qué hacer con ese poder.

Y probablemente esa sea la razón por la que seguimos regresando.

Porque detrás de los trajes, los multiversos, las capas, las armaduras y los efectos especiales existe una pregunta profundamente humana:

¿Qué haríamos nosotros si tuviéramos el poder de cambiar el mundo?

 

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